Ventilación en una camper: un ventilador no es ventilación
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Pregunta a alguien que camperiza furgonetas por la ventilación y te hablará de un ventilador: la marca, el número de aspas, si la función de inversión merece la pena. Buena conversación, pero sobre otro tema. Un MaxxFan es ventilación forzada: funciona cuando lo enciendes, cuando la batería tiene carga y cuando estás lo bastante despierto para acordarte. Lo que pide la EN 721 es ventilación permanente: aberturas fijas, que no se pueden cerrar, dimensionadas según la superficie del suelo, y que siguen funcionando con el ventilador apagado, las puertas cerradas, la calefacción encendida y todo el mundo dormido. Ese es justo el estado en el que la gente se hace daño, así que ese es el estado para el que está escrita la norma.
El esquema es sencillo y no ha cambiado en décadas. Las aberturas altas dejan salir el aire caliente y húmedo y los gases de combustión, porque es adonde van solos. Las aberturas bajas dejan entrar el aire de reposición, cerca del suelo, donde llega el aire frío y denso. Dos agujeros, un circuito de presión, nada de electricidad. El ventilador va encima de ese sistema; no lo sustituye.
Qué pide de verdad la EN 721:2019
La exigencia crece con la superficie del suelo habitable: la planta de la zona vivienda, no la huella exterior de la furgoneta. Para un espacio con un aparato no estanco (una placa de gas, un calefactor sin salida de humos, cualquier cosa que queme combustible con el aire del habitáculo), la tabla 1 da estas superficies libres mínimas:
| Superficie habitable | Alta (claraboya en el techo) | Baja |
|---|---|---|
| ≤ 5 m² | 7.500 mm² | 1.000 mm² |
| 5–10 m² | 10.000 mm² | 1.500 mm² |
| 10–15 m² | 12.500 mm² | 2.000 mm² |
| 15–20 m² | 15.000 mm² | 3.000 mm² |
| > 20 m² | 20.000 mm² | 5.000 mm² |
Llévalo a una furgoneta. Una Fiat Ducato o una Citroën Jumper larga tiene unos 6–7 m² de suelo habitable, así que cae en la franja de 5–10 m²: 10.000 mm² arriba y 1.500 mm² abajo. Diez mil milímetros cuadrados suenan a muchísimo hasta que los conviertes: es un círculo de unos 113 mm de diámetro, o un cuadrado de unos 100 × 100 mm. La abertura baja es un círculo de 44 mm. No son agujeros heroicos. Son dos aberturas modestas que la mayoría de las camperizaciones simplemente nunca hace.
La regla que casi todos pasan por alto: las rejillas de pared cuentan la mitad
Una abertura alta que no está en el techo cuenta solo la mitad de su superficie libre, porque una rejilla en un lateral genera un efecto chimenea mucho más débil que una abertura en lo alto de la caja. La consecuencia es tajante: una rejilla de pared tiene que ser el doble de grande. Esa furgoneta de 6,5 m² necesita 10.000 mm² por el techo — o 20.000 mm² si la abertura alta es un champiñón en el lateral. Una autocaravana perfilada de 12 m² pasa de 12.500 a 25.000 mm². Es la razón más barata para prever una abertura en el techo desde el principio en lugar de improvisar una rejilla de pared al final.
La posición también está fijada, y son las medidas que un inspector mira primero. Una rejilla alta en la pared debe estar al menos a 1800 mm del suelo y al menos 300 mm por encima del colchón más alto, medido sin comprimir. Las aberturas bajas, a menos de 100 mm del suelo. En una furgoneta con 1900 mm de altura interior y una cama fija a 1100 mm, esa línea de 1800 mm pasa por la parte alta de los altillos: por eso es una decisión de distribución y no de acabados.
Sin llama abierta, agujeros más pequeños
Si en el espacio no hay ningún aparato de llama abierta — placa de inducción, calefactor diésel con circuito de combustión estanco, nada de gas en ninguna parte — la exigencia baja mucho:
| Espacio | Alta (claraboya en el techo) | Baja |
|---|---|---|
| Más de 10 m² | 7.500 mm² | 1.000 mm² |
| 10 m² o menos | 1.500 mm² | 500 mm² |
La regla de la mitad sigue valiendo, así que una rejilla de pared en una furgoneta pequeña totalmente eléctrica es de 3.000 mm² en vez de 1.500 mm². Fíjate en lo que dice de verdad esta tabla: quitar el gas no elimina la ventilación permanente, solo la reduce. La humedad sigue ahí, y tú también.
La “superficie libre” es cosa de la distribución, no de la instalación
Superficie libre significa superficie sin obstrucciones: el paso real de aire a través de la rejilla, después de que la propia rejilla, la mosquitera y las lamas se hayan llevado su parte. Un conducto de 100 mm detrás de una placa decorativa con un 40% de superficie abierta no te da 7.850 mm², te da unos 3.100. Los fabricantes publican la superficie libre de sus rejillas. Usa su cifra, no el diámetro del agujero.
Y luego mantenla libre. Una rejilla baja detrás del zócalo de la cocina deja de existir en cuanto le pones delante una caja de herramientas. Una abertura alta tapada por una cortina opaca por la noche está cerrada justo durante las ocho horas para las que se calculó. Cojines, la ropa del armario, una toalla secándose sobre la puerta de un altillo, una rueda de bici en el garaje: cada una convierte una abertura permanente en una ocasional. Por eso la ventilación se decide con el plano abierto, junto con el orden en que camperizas, y no es una tarea para el final cuando los paneles ya están atornillados.
La física: produces litros de agua al día
Dos adultos durmiendo sueltan cada uno unos 40 g de vapor de agua por hora, y bastante más cuando están despiertos y moviéndose. Cocinar una comida añade unos 250 mL. Un quemador de gas sin salida añade aproximadamente 450 mL por hora por cada 10.000 BTU: al quemar hidrocarburos se produce agua, y acaba toda en tu aire. Súmalo en un día de invierno y una pareja en una furgoneta mete 1–3 litros de agua en una caja metálica cerrada.
Sin una salida, esa agua no se queda flotando. Migra a la superficie más fría que encuentra, que es la chapa detrás de tus bonitos paneles de madera, y ahí condensa. No la ves. La hueles unos dieciocho meses después. Moho en el aislamiento, contrachapado podrido y óxido avanzando de dentro hacia fuera en un panel que no puedes revisar sin desmontar la camperización. Un deshumidificador no lo arregla; trata el síntoma en el aire al que llega. Las aberturas permanentes sí, porque dan a la humedad un sitio adonde ir toda la noche, todas las noches, a cero amperios.
La parte de seguridad: aire de combustión y CO
Lo de la humedad va de tu furgoneta. Lo otro va de ti. Cualquier combustión sin salida de humos — una placa de gas, una estufa catalítica, un calentador mal instalado — consume el oxígeno del habitáculo y produce monóxido de carbono cuando no recibe suficiente. La abertura baja permanente es la que alimenta al aparato con su aire de combustión. Esa es su función principal; la ventilación es la secundaria. Bloquéala con una caja de almacenaje y habrás convertido en silencio un aparato seguro en uno peligroso, con un fallo invisible, inodoro y que llega mientras duermes.
Pon un detector de monóxido según la EN 50291-2, la parte de la norma escrita para vehículos, barcos y caravanas en lugar de viviendas, porque tiene en cuenta las vibraciones y los cambios de temperatura. Los inspectores esperan verlo, los compradores preguntan por él y cuesta menos que unos metros de friso. No sustituye a las aberturas; es la alarma que te avisa de que alguien las ha tapado.
Quién lo revisa, y cuándo
En España, cuando homologas la camperización en la ITV, el expediente lleva el boletín de la instalación de gas si la tienes. La EN 721 en sí la busqué en el Manual de Procedimiento de Inspección y no aparece citada: es una norma de fabricación, no un requisito del expediente, y conviene tratarla como la referencia de diseño que es. En Francia sí se vuelve concreta: en la homologación VASP los controles de gas y de vivienda buscan las aberturas de ventilación aunque no haya ningún aparato de gas, algo que sorprende a quien creía que una camperización totalmente eléctrica se libraba del tema; y los peritos del TÜV alemán trabajan con la misma familia de normas para la zona vivienda. En todas partes es mucho más fácil resolverlo sobre el plano que después de un montaje completo, porque abrir una claraboya en un techo terminado obliga a desmontar el techo.
Dibuja los agujeros antes que los muebles
La ventilación permanente son dos aberturas, bien dimensionadas, bien situadas y libres durante toda la vida de la furgoneta. Cuesta una claraboya y una rejilla en el suelo. Los inspectores la miran, decide si tu aislamiento sobrevive y es la diferencia entre una placa de gas segura y una peligrosa. El cofre de gas tiene su propia abertura en el suelo, con sus propias reglas.
Lo útil es convertirla en una cifra que puedas ver. VanPlot ya conoce la superficie habitable y dónde has colocado las aberturas, así que compara la superficie libre exigida con la que realmente has instalado y marca lo que falta — incluida la duplicación cuando la abertura alta está en la pared y no en el techo. Si quieres comprobar un proyecto que ya has dibujado en otro sitio, la calculadora de ventilación para camper gratuita aplica la misma tabla EN 721 en tu navegador, sin cuenta.